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lunes, 29 de enero de 2018

La esencia de empezar a vivir plenamente

Si te lanzo la pregunta...¿Te sientes feliz con la vida que llevas? ¿Cuál es tu respuesta? Si la respuesta es afirmativa me alegro, no es  tarea fácil vivir satisfech@ con la vida que llevamos, ya que para ello necesitamos tomar decisiones, asumir riesgos, enfrentarnos a miedos, lidiar con los cambios y sobretodo lo más difícil disponer de unos minutos al día para escucharte. ¿Quién dispone de ese tiempo? Normalmente estamos tan absort@s con las tareas diarias que cómo vamos a tener unos minutos para pararnos y ecucharnos!! Qué grandísima tontería! Con toda la faena qué hay que hacer!
Hola querid@s bloggers, en el post de hoy voy a hablar de la clave para vivir de una manera más plena, algo sumamente sencillo que si nos animásemos a practicarlo pronto veríamos los resultados...pero..¿Por qué nos cuesta tanto llevarlo a cabo?
Hoy en día estamos conectados totalmente con nuestro cerebro pensante, todo el día dándole vueltas al coco, analizando y cuestionando todas las cosas que llevamos a cabo..."Es que si hago esto a ver qué va a pasar; o a ver si le va a sentar mal a fulanito; cómo voy yo a hacer eso a mi edad, qué pensarán l@s demás; uy mejor me quedo cómo estoy vaya a ser que me equivoque.."¿Qué cansancio verdad? Al final del día estamos agotad@s, ya ha pasado otro día más,haciendo exactamente lo del día anterior, vamos a la cama y a esperar al día siguiente. 
Va pasando el tiempo y todo se vuelve rutinario, haciendo lo mismo uno y otro día, sólo pensando en las obligaciones y soñando con lo que nos gustaría hacer pero que ni nos planteamos llevarlo a cabo. ¿Quien va a sentirse feliz de esta manera? Yo lo veo difícil, aunque bueno también están l@s que se resignan y dicen.."¿para qué quiero yo otra cosa? si no estoy tan mal..." ojo con los AUTOENGAÑOS.
Si de verdad apuestas por darle un cambio a tu vida, vas a tener que afinar bien tu oído y en lugar de centrarlo en tu cabeza, vas a bajar un poquito más, hasta llegar a tu corazón. Vivir desde el corazón es vivir de manera plena, éste es el que te guía hacia lo que realmente deseas pero tus pensamientos lo boicotean y no le permiten manifestarse. Esos pensamientos no son más que creencias que nos han ido inculcando a lo largo de la vida, lo que está bien o lo que está mal, lo que tienes que conseguir dependiendo la edad que tengas (una carrera, una pareja, formar una familia), la cultura del perfeccionismo, la exigencia; ¿Dónde queda el elegir lo que un@ quiere hacer de verdad? 
Si ahora mismo te digo ¿Qué es lo que realmente quieres hacer para ser feliz? adelante, sueña, sin miramientos, escúchate, dale una oportunidad a tu corazón para que se exprese. Observa como te hace sentir eso que te imaginas, es probable que rápido aparezca tu crítico y te de motivos para no hacerlo; por miedo, empezará a ponerte trabas y a boicotearte, es lo que suele hacer con cada cosa que te dice tu corazón. Si vives en contra de éste, vas a vivir de una manera limitada, no se trata de vivir impulsivamente, se trata de vivir de una manera consciente y verdadera, sin cuestionarte tanto, sin analizar minuciosamente, permitiéndote equivocarte o acertar, ¿quién sabe?Vivimos la vida pensando que ya seremos felices cuando haga "X" pero eso nunca llega y mientras el tiempo va pasando. Yo te propongo un pequeño ejercicio, para ir empezando a practicar vivir desde el corazón, y es que te pares unos minutos al día y te digas ¿qué es lo que quiero hoy? y te des el permiso de hacerlo, sin escuchar a las vocecillas que te dirán que mejor que no... ya verás que bien te sienta. Si eres más atrevid@ y relamente necesitas un cambio más a largo plazo pregúntate ¿qué es lo que quiero para mañana? y empieza a conectar con lo que te va diciendo tu corazón y ves anotando en un papel todos esos mensajes que te va lanzando para empezar a ser consciente de lo que realmente te hará feliz y poder ir dándole forma y poder conseguirlo.
Es una práctica sencilla ¿no crees? ¿te atreves con este nuevo reto?

Si quieres darle un giro a tu vida y no sabes cómo, ponte en contacto conmigo. Estaré encantada de acompañarte y guiarte.


sábado, 21 de enero de 2017

Perdón, te perdono, gracias, te quiero. Las palabras que cambiarán tu realidad.

A veces la vida es más sencilla de lo que parece, som@s nosotr@s l@s que la complicamos más de la cuenta. Vivimos en una sociedad movida por el rencor hacia l@s demás, las comparaciones, la intolerancia a los errores, las continuas quejas, sentimientos de culpa, de vergüenza, miedos...Somos seres sociales y por ello necesitamos relacionarnos los unos con los otros, nutrirnos de los que tenemos a nuestro alrededor, contagiarnos emocionalmente de manera positiva, inspirarnos, apoyarnos y juntos crear una mejor sociedad.

Hola Bloggers, hoy comparto con vosotr@s este post en el que hablo de 4 palabras que nos permite sanarnos emocionalmente y reparar nuestras relaciones interpersonales. Perdón, te perdono, gracias, te quiero, 4 palabras que si te comprometes a utilizarlas en tu día a día lograrás que tu realidad cambie, que te sientas feliz, agradecid@ y sobretodo en paz, en calma.
Es un proceso muy sencillo, se trata de cambiar el foco de atención de tus pensamientos, enfocarte hacia otro lugar, más positivo, más fácil y sobretodo mucho más sano.Si dirigimos nuestra atención hacia un sentido no podrá dirigirse hacia otro, no puede hacer dos cosas totalmente opuestas a la vez, por lo tanto tú eliges qué camino escoger. Las palabras y tu diálogo interno tienen un poder que no te llegas a imaginar, la forma en cómo te hablas y cómo te comunicas contig@ mism@ produce cambios en tu realidad externa, y lo que te parece negro, puede llegar a parecerte gris e incluso blanco, sólo tienes que querer cambiar y confiar en que se puede. 


Vamos a empezar con la primera palabra: perdón, cuánto nos cuesta reconocer nuestros errores, admitirlos y pedir perdón a esa persona que sin ninguna mala intención hemos dañado. Es importante remarcar sin ninguna mala intención, porque en todas las personas, detrás de nuestr@s actos se esconde una necesidad que hemos querido satisfacer, es una cuestión de supervivencia propia, pero en ese momento no hemos tenido en cuenta si eso nos llevaría a hacer daño a otra persona. Es bueno reconocer que nos hemos podido equivocar, pero no te sientas culpable por ello, hazte responsable, admítelo y pide perdón si es necesario. Acepta posibles críticas constructivas, es un regalo que te dan para ayudarte a mejorar. Este es el paso para librarnos de la culpa, la vergüenza, un acto que te ayudará a sentirte liberad@, ¿necesitas pedirle perdón a alguien? Ánimo, puedes hacerlo y te aseguro que el resultado será positivo para ti y la otra persona.


Algo parecido sucede con la segunda palabra: Te perdono, recordemos la intención positiva que hay detrás de cada acto e intentemos entender porqué la persona se comportó de aquella manera, el resentimiento es una emoción muy desadaptativa, que te hace sufrir y no te permite disfrutar, quizás te viene a la mente alguna persona,¿realmente es tan grave lo que te ha hecho esa persona? ¿qué necesidad crees que estaba intentando satisfacer?¿es para ponerse así? piénsalo es posible que te estés perdiendo una bonita relación. Quizás no merece la pena continuar esa relación, si es así, apártala de tu vida, pero deja al lado el resentimiento, recuerda que la única persona que sufre eres tú.


La gratitud, un acto que  desde mi propia experiencia puedo decir que me está permitiendo ser más feliz y valorar aspectos cotidianos, el simple hecho de decir gracias a las pequeñas cosas diarias. Sustituye la queja que te enfoca a aquello que no tienes por un gracias, que te enfoca a lo que si tienes, ¿de qué nos sirve centrarnos en aquello que no tenemos? es una traba que nos impide disfrutar de lo que si tenemos y tenemos tantas cosas! Ahora cada día doy las gracias por las ricas ensaladas que me preparo, por estar un ratito en el sofá con una manta y una buena película, por poder disfrutar de una comida con mis abuelos, por tener espacio para mi y leer un buen libro...agradece lo que tienes, puede que algún día no lo tengas y te lo habrás perdido, no habrás disfrutado lo suficiente. 

Y finalmente la última palabra: te quiero. Es una palabra que mientras la voy escribiendo mi cuerpo reacciona, algo se mueve dentro de mi y es que esta palabra nos llena. El amor hacia nosotr@s mism@s y hacia l@s demás nos llena de satisfacción, nos conecta con emociones agradables y nos ayuda a generar vitalidad, motivación...¿cuántas veces le dices te quiero a las personas que amas? ¿Cómo te sientes cuando alguien te lo dice a ti? Genial ¿verdad?  donde hay amor, no hay odio y donde no hay odio hay paz, calma, equilibrio. Hazle saber a aquellas personas importantes para ti que les quieres, demuéstrales tu amor y sobretodo déjate querer y para ello quiérete tu primer@, mírate al espejo y dilo: TE QUIERO!

Te animo querid@ blogger a que apuestes por el poder de estas 4 palabras y observa, fíjate en los resultados, si no te gusta puedes dejar de hacerlo pero prúebalo.


¿Te sumas a este nuevo reto?


Hasta la próxima!



viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Por qué no acabo de ser feliz?


Hola Bloggers, hoy comparto con vosotr@s un tema que está muy presente en la actualidad y en la sociedad que vivimos, cómo ser feliz, una demanda muy frecuente en las consultas de psicología. ¿Qué es la felicidad? es un concepto abstracto, lo que para mí significa ser feliz quizás no es lo mismo para ti, es posible que mi felicidad dependa de mucho o quizás para ti dependa de poco. Es una cuestión muy subjetiva, lo que si hay en común detrás de la definición de muchas personas acerca de la felicidad es la capacidad de disfrutar. ¿Por qué algunas personas consiguen ser felices y otras no? Es una cuestión de elección, deciden ser felices y producen cambios en su vida para eliminar aquello que les incomoda y conseguir lo que si les permite disfrutar.

Me gustaría hacerte una pregunta, ¿tú quieres ser feliz? si la respuesta es sí y realmente te comprometes a realizar cambios en tu vida, te animo a que continúes leyendo, si la respuesta es si pero no pretendes hacer cambios en tu día a día, este método no te ayudará. Te felicito por continuar leyendo y tener la predisposición de querer introducir estos cambios en tu vida, el camino no es fácil y tampoco es rápido, muchas personas abandonan  por querer una solución mágica, pero esa solución no existe, por lo menos de momento. El primer paso que me gustaría que hicieras es buscar un momento para poder reflexionar, en un lugar tranquilo, cómodo, en el que puedas conectar contig@ sin que nadie te moleste, puedes sentarte, tumbarte, y cerrar los ojos, toma unas respiraciones y visualiza tu modelo de felicidad, ¿Qué es para ti ser feliz? ¿Cómo sería tu vida si tu fueras una persona feliz?¿Qué características tiene para ti una persona feliz? Visualízate habiendo conseguido este estado y fíjate en cada detalle, recréate en esa escena, siente las sensaciones y observa, tómate tu tiempo, después anota en un papel qué es para ti la felicidad y qué puedes hacer tú para conseguirla.
Cada persona tiene su propio modelo y es importante definir cual es el tuyo, e ir produciendo pequeños cambios para conseguirlo, define de una manera clara y específica esos comportamientos, actitudes, emociones, decisiones...que acompañan esos cambios y anota cómo lo vas a hacer. Respeta tu modelo y no lo compares con el de los demás, compararnos nos va a alejar de conseguir nuestro objetivo, es importante que tu modelo sea realista y alcanzable, que se pueda conseguir y que no dependa de otras personas, en ocasiones podemos tender a idealizar a querer conseguir algo que no es realista, por este motivo es importante que lo que pretendes conseguir dependa exclusivamente de ti y tengas los recursos para ello.
Identifica los PERO que utilizas, esta palabra nos crea una barrera para continuar nuestro camino, con los PERO nunca estaremos satisfechos, no nos permitirá ver el lado positivo de las situaciones, sustitúyelo por un Y, por ejemplo no es lo mismo decir "hoy vienen mis hijos a visitarme pero no se quedan a pasar el día entero" el pero nos hace fijarnos únicamente en que no se quedan todo el día y a mi me gustaría y no le damos importancia a que vienen y voy a estar con ellos, no nos permite disfrutar, sin embargo si podemos decir "hoy vienen mis hijos a visitarme y no se quedan a pasar el día entero", tenemos en cuenta las dos partes pero la segunda no invalida la primera,identificar estos PEROS te ayudará a poder disfrutar más.
Otro paso importante es aceptar que a veces las cosas no van como a uno le gustaría, vivimos en sociedad y a pesar de tener en cuenta nuestras necesidades es importante, respetar las necesidades de los demás, en ocasiones ceder, para también poder recibir, recordar que cada uno tiene su modelo, lo que me hace feliz a mi no es lo mismo que lo que te hace feliz a ti, e intentar hacer estos intercambios,ya sea con tu pareja, con tus hij@s o con un amig@.
Finalmente practica la gratitud, da las gracias cada noche por algo que hayas vivido en tu día, focaliza tu atención en aquello que tienes, valora las pequeñas cosas, a veces sólo valoramos lo que tenemos cuando ya lo hemos perdido.
A modo de resumen este es el proceso a seguir: define tu modelo de felicidad, visualiza, siente y anota qué és lo que quieres conseguir y cómo, que sea realista, alcanzable y que dependa de ti. Identifica los PERO, sustitúyelos por Y, acepta los cambios, ten en cuenta las necesidades de los que están a tu alrededor y practica la gratitud.
Si no llegamos a ser felices es porque no lo elegimos, si eliges, ponte con ello. Lo fácil es quedarnos como estamos. Si sól@ no puedes, no dudes en contactar conmigo, puedes visitar mi página web: www.albacabello.es 

¿Te sumas a este nuevo reto?
Saludos!



miércoles, 20 de enero de 2016

Inteligencia Emocional ¿innata o aprendida?

La inteligencia emocional una de las habilidades que nos conducen al éxito personal y profesional. Seguramente algunos ya conocéis este término, como bien indica su nombre es un tipo de inteligencia  que nos permite gestionar nuestras emociones y relacionarnos óptimamente con nuestro entorno. Años atrás sólo se le otorgaba importancia a un alto coeficiente intelectual pero dentro de éste no se miden capacidades como el autocontrol, la autoestima, habilidades sociales o empatía por ejemplo, todas ellas muy necesarias para un buen funcionamiento biopsicosocial.
Por suerte hoy en día empieza a aplicarse en los entornos educativos como parte del programa formativo y bien, si desde la más temprana infancia se empieza a educar desde la inteligencia emocional, las probabilidades de éxito aumentan en consideración consiguiendo armonía en las aulas, disminución de la violencia, aumento del autocontrol,etc. Su aplicación también se lleva al sector sanitario promoviendo hábitos saludables, disminuyendo el estrés, aumentando la rapidez de las recuperaciones y también podemos ver actualmente que se aplican programas en el sector empresarial con el objetivo de disminuir el absentismo laboral, promover buenas relaciones con los trabajadores o para aumentar la confianza y la seguridad. A pesar de que el aprendidaje temprano trae muchas ventajas cabe señalar que gracias a la plasticidad cerebral podemos aprender contínuamente, por lo que sí, puedes aprender a ser emocionalmente inteligente desde hoy mismo.
Para empezar a abrir paso es importante conocer una definición asentada de este concepto que fue impulsado por Daniel Goleman:

" Capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados. Lograrlo y compartirlo con los demás." 

La inteligencia emocional se divide principalmente en dos grandes bloques por un lado la inteligencia intrapersonal que es la que se encarga de la gestión de uno mismo, dentro de ésta encontramos el autoconocimiento, la autoregulación y la automotivación. A groso modo esta parte de la inteligencia trata de saber quién eres, la manera en que gestionas tus emociones y la capacidad para poner en la misma dirección tus conductas y objetivos.
El otro gran bloque lo compone la inteligencia interpersonal la cual se encarga de la gestión de ti mismo con los demás, con el mundo exterior. Dentro de este bloque nos encontramos con la conciencia social y las habilidades sociales, la capacidad de ponernos en el lugar de los demás (empatia) y la capacidad de poder comunicarte de una manera eficaz con los demás.
 Ahora que ya he explicado algunas de las bases de la inteligencia emocional, en próximos posts podremos ir descubriendo más cerca de cada una de estas habilidades.
A modo de reflexión, ¿te consideras una persona emocionalmente inteligente?