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viernes, 22 de enero de 2016

¿ Por qué nos cuesta alcanzar un objetivo?


Hola bloggers hoy voy a hablar de un tema primordial para lograr cambios y es que antes de querer cambiar hay que plantararse el qué y para qué. Estamos en unas fechas en las que es muy común marcarse nuevos objetivos y es que se dice "año nuevo, vida nueva" pero cuando transcurren los meses, nos vamos dando cuenta de que no estamos cumpliendo nuestros propósitos y las cosas siguen prácticamente igual. ¿Cómo te sientes cuando piensas en ello? Generalmente nos frustramos, desmotivamos y tiramos la toalla.

Vamos a intentar analizar qué pasa y porqué no logramos alcanzar esos objetivos. Marcarse un objetivo no es tarea fácil y es posible que no esté bien definido. A menudo decidimos proponernos algo sin haberlo reflexionado con tranquilidad y habiéndole dado una forma consistente. Es importante hacerlo paso a paso, contra más específico sea, menos nos costará llevarlo a cabo y para intentar verlo de una forma práctica te voy a proponer que pienses en un objetivo, cojas papel, lápiz y lo escribas.

Vamos a empezar a analizarlo:

- ¿Está en positivo? ejemplos como "quiero dejar de fumar" o "quiero perder peso" no están definidos en positivo ya que se centran en lo que no quieres, piensa en aquello que si quieres conseguir como por ejemplo "quiero tener una vida más saludable" o "quiero llegar a pesar X".

- Piensa en si conseguir tu objetivo depende de ti, a veces queremos alcanzar cosas que dependen de otras personas y eso no está en nuestras manos, únicamente podemos modificar nuestras conductas no la de los demás.

- Es importante que el objetivo sea temporal, es decir, que tenga una fecha ya que sino puede resultar vago y confuso. Márcate una fecha que sea realista, acorde con tus recursos y posibilidades.

- ¿Para qué lo quieres conseguir? responde a esta pregunta y date cuenta de si este objetivo tiene sentido para ti, ten cuidado y no respondas con un porqué ya que esto cambiaría su significado. Esta parte es fundamental ya que es la parte motivacional, lo que te impulsa a hacerlo. Aquí esimportante averiguar si este es el único camino que te lleva a conseguir tu "para qué" quizás si no se puede llevar a cabo este objetivo, hay otras alternativas que consigan lo mismo. A veces nos estancamos en que sólo hay una manera de alcanzar lo que nos proponemos pero es posible que existan más opciones, por esta razón hazte la pregunta y explora alternativas.

- Ahora vamos a ver las implicaciones que tendría alcanzar este objetivo. Piensa en cómo cambiaría tu vida, qué beneficios tendrías, si ganarías o perderías. Hay que tener en cuenta si este cambio afectaría a tu entorno, ¿sería bueno para ti y para los demás? Es la manera de hacer un balance y valorar si este objetivo te va a beneficiar.

Uno de los errores que podemos cometer es que el objetivo sea demasiado grande, quizás tengas que empezar con "subobjetivos" objetivos más pequeños que conforme los vayas consiguiendo te vayan aproximando a tu objetivo deseado. Por eso es importante ser realista y saber hasta dónde puedes llegar, no te exijas algo que de momento es difícil alcanzar.

Cuanto más definido esté cada uno de los pasos, más te ayudará. Una vez que tengas todo detallado, léelo y reflexiona. Si estás seguro de que es lo que quieres, adelante, ponte en marcha y trabaja por conseguirlo. Puedes ayudarte con visualizaciones, imaginarte como si hubieras conseguido tu objetivo es una técnica muy potente de la que hablaré en otros posts.
Espero haberte ayudado. Ánimo con tu nuevo reto!


miércoles, 20 de enero de 2016

Inteligencia Emocional ¿innata o aprendida?

La inteligencia emocional una de las habilidades que nos conducen al éxito personal y profesional. Seguramente algunos ya conocéis este término, como bien indica su nombre es un tipo de inteligencia  que nos permite gestionar nuestras emociones y relacionarnos óptimamente con nuestro entorno. Años atrás sólo se le otorgaba importancia a un alto coeficiente intelectual pero dentro de éste no se miden capacidades como el autocontrol, la autoestima, habilidades sociales o empatía por ejemplo, todas ellas muy necesarias para un buen funcionamiento biopsicosocial.
Por suerte hoy en día empieza a aplicarse en los entornos educativos como parte del programa formativo y bien, si desde la más temprana infancia se empieza a educar desde la inteligencia emocional, las probabilidades de éxito aumentan en consideración consiguiendo armonía en las aulas, disminución de la violencia, aumento del autocontrol,etc. Su aplicación también se lleva al sector sanitario promoviendo hábitos saludables, disminuyendo el estrés, aumentando la rapidez de las recuperaciones y también podemos ver actualmente que se aplican programas en el sector empresarial con el objetivo de disminuir el absentismo laboral, promover buenas relaciones con los trabajadores o para aumentar la confianza y la seguridad. A pesar de que el aprendidaje temprano trae muchas ventajas cabe señalar que gracias a la plasticidad cerebral podemos aprender contínuamente, por lo que sí, puedes aprender a ser emocionalmente inteligente desde hoy mismo.
Para empezar a abrir paso es importante conocer una definición asentada de este concepto que fue impulsado por Daniel Goleman:

" Capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados. Lograrlo y compartirlo con los demás." 

La inteligencia emocional se divide principalmente en dos grandes bloques por un lado la inteligencia intrapersonal que es la que se encarga de la gestión de uno mismo, dentro de ésta encontramos el autoconocimiento, la autoregulación y la automotivación. A groso modo esta parte de la inteligencia trata de saber quién eres, la manera en que gestionas tus emociones y la capacidad para poner en la misma dirección tus conductas y objetivos.
El otro gran bloque lo compone la inteligencia interpersonal la cual se encarga de la gestión de ti mismo con los demás, con el mundo exterior. Dentro de este bloque nos encontramos con la conciencia social y las habilidades sociales, la capacidad de ponernos en el lugar de los demás (empatia) y la capacidad de poder comunicarte de una manera eficaz con los demás.
 Ahora que ya he explicado algunas de las bases de la inteligencia emocional, en próximos posts podremos ir descubriendo más cerca de cada una de estas habilidades.
A modo de reflexión, ¿te consideras una persona emocionalmente inteligente?