Recuerda...

Recuerda...

miércoles, 11 de mayo de 2016

Tu mente saboteadora.

Eres tont@, ¿pero qué haces?, ¿cómo has podido cagarla tanto?, nunca vas a aprender, qué inútil, seguro que no puedes hacerlo, nunca llegarás a ser como él/a, vaya nariz más horrible, ¿y esta barriga?, ¿cómo tengo esta cara?, ¿cómo se va a fijar en mi? no soy una persona interesante! STOP, basta ya de sabotearte, frena a tu diálogo interno y cámbialo, transforma tu mente y empezarás a verte diferente, tú tienes el control, toma las riendas.

Hola bloggers! esta semana os traigo un post que habla de la autoestima, seguramente habrás escuchado hablar de ella, pero ¿sabes realmente lo que es? hace referencia a la valoración que te haces a ti mism@, como hemos visto al principio este tipo de pensamiento es el que tiene una persona con una autoestima baja, la valoración que se hace es negativa, su discurso mental le machaca, le recuerda todo lo malo que tiene y se lo dice de la peor manera posible. Por consiguiente la imagen que se genera de este tipo de pensamiento es nefasta, perjudicando seriamente su autoconcepto y limitándole en muchas áreas de su vida, poniéndose barreras y perdiéndose muchas oportunidades por creer no merecerlas o por no atreverse a lanzarse hacia un nuevo reto porque piensa que va a fracasar. Las emociones principales que se generan a partir de este diálogo interno son inseguridad, frustración, tristeza, miedo...y al no ser bien gestionadas pueden llegar a bloquear a la persona de tal manera que la invalide, haciéndole sentir inferior y sin acceso a sus recursos que seguro que tiene pero en ese momento se les ha olvidado. Conseguir una alta autoestima es hacer una valoración positiva de ti y no quiere decir verte absolutamente atractiv@, ni ser competente en todo lo que haces, ni verte mejor que nadie, simplemente es aceptar tus defectos y potenciar tus  cualidades, conseguir ver una imagen global y no centrarte sólo en aquello que no te gusta de ti. ¿Cómo hacerlo? el primer paso es identificar esa voz crítica, que te habla negativamente y te hace sentir tan mal, frénala y empieza a transformarla, puedes hacerlo. Cuando la tengas identificada piensa en la situación que la desencadena, ¿Qué está pasando para que esa voz interna aparezca? después haz como si esa situación te la estuviera explicando una persona muy importante para ti, una persona que quieras mucho, una persona a la que nunca se te ocurriría hablarle mal y piensa qué le dirías, cómo le hablarías, de qué manera le puedes ayudar a resolver esa situación. Seguramente no le dirás, qué tont@ has sido, cómo has hecho eso, nunca vas a aprender, le vas a hablar con cariño, amablemente y le darás buenos consejos. Haz lo mismo contigo, háblate como si fueras esa persona, con cariño y aprecio, respétate, quiérete y conviértete en tu mejor aliad@, cuando consigas transformar tu mente, tu imagen cambiará y podrás disfrutar saludablemente de la vida, sin importarte qué dirán y sin miedo a fallar, detrás de cada error hay un aprendizaje, cógelo, intégralo en tu vida y vuélvelo a intentar, no te castigues por haber fallado. 
Para ayudarte con ese diálogo interno voy a darte unos ejemplos que pueden serte útiles:
- a pesar de haber ganado unos quilos, este pantalón me sienta muy bien..
- hoy no he estado muy acertad@en el trabajo, el próximo día voy a intentar hacerlo mejor.
- este proyecto me parece difícil pero voy a ver qué necesito para hacerlo bien.
- este peinado me favorece mucho! voy a llevarlo más veces!
- estoy muy orgullso@ de lo que he conseguido hoy.
Este diálogo es propio de una persona con una autoestima alta, sana, acepta sus debilidades pero potencia sus cualidades, se felicita por sus pequeños logros y no se castiga, las emociones que se generan con este tipo de pensamiento son seguridad, entusiasmo, alegría...¿No prefieres sentirte así? Vamos anímate y súmate a este nuevo reto, conviértete en tu mejor amig@!

Hasta la próxima!

miércoles, 30 de marzo de 2016

El arte de fluir

 Esa mágica sensación de sumergirte en ti, de disfrutar con lo que haces, de perder la noción del tiempo, de no mirar a tu alrededor, de no pensar en qué dirán, simplemente estar ahí, contigo, conectad@, en tu plena esencia. Ese momento en el que tu mente y tu cuerpo están sincronizados, hacia un lado, hacia otro, la misma dirección, el mismo ritmo, esto es...fluir.

Hola bloggers, otra semana os traigo un nuevo post inspirado en mi propia experiencia, en el que quiero compartir algunas estrategias para lograr la motivación diaria. Basta ya de estar motivad@s únicamente el fin de semana, señoras, señores, vamos a vivir cada día, con entusiasmo, la vida es demasiado corta cómo para rebajarla más a sólo dos días por semana. Últimamente este era mi patrón de funcionamiento, llegaba el viernes y mi ánimo subía, por fin a disfrutar, a pasármelo bien con mis amig@s , mi familia, a "desconectar", ¿Por qué entre comillas? porque es una palabra que utilizamos con un sentido equivocado, porque lo que hacemos es realmente todo lo contrario, conectamos, con nosotros mism@s , con nuestros deseos, necesidades, conectamos con nuestros mejores pensamientos, con nuestra mejor actitud. ¿No lo crees? Llegaba el lunes, volvía a desconectar de mí, de mi mejor parte, de mi esencia, otra vez, otra semana, vuelta a la rutina, todo oscuro, todo cuesta. Este es el primer detalle en el que me gustaría que te centraras, en el uso de esta palabra. No desconectes, conéctate, fluye, pero hazlo cada día y siente el beneficio que esto conlleva. ¿Cómo? primero vamos a entender un poco mejor que significa esta palabra. Un psicólogo de la especialidad de la psicología positiva con un nombre muy sencillo Mihály Csíkszentmihályi acuñó este término y hace referencia a un estado emocional positivo en el que conviertes aquello que haces en entusiasmo, disfrute, goce. Es un estado en el que estás tan sumergid@ que el tiempo vuela, no existen preocupaciones, tu mundo se encoge, sólo estáis la actividad y tú, un momento en el que tus habilidades y las exigencias que requiere la actividad están en equilibrio,  esto es fluir. Seguro que ya te ha venido a la mente algo con lo que alcances este estado, piensa, ¿lo experimentas cada día? ¿cada cuánto consigues fluir? Yo últimamente no fluía nada, sólo cuando llegaba el viernes y cuando me plantaba en el lunes de nuevo, desconectada, sin fluir, esta sensación me producía mucha tristeza, irritabilidad, desconcierto...Por ese motivo mi primer paso fue centrarme en un buscar un trabajo que me permitiera alcanzar este estado, debido a la gran parte de tiempo que dedicamos a ello, necesitaba que llegara el lunes y seguir fluyendo, estar conectada y no sentir ese gran vacío que te deja la desconexión contigo mism@, no fue fácil además de ser un camino muy largo, pero lo conseguí. Llega el lunes, las horas vuelan, me siento feliz. Tú también puedes hacerlo, quizás la decisión que yo tomé no sea a solución para ti, dejar un trabajo en los tiempos que estamos y arriesgarte, es difícil pero puedes introducir en tu trabajo o en tu día a día cambios que te permitan fluir.
Crea una lista de actividades, personas, lugares o canciones, que te permitan experimentar este estado, ¿cuántas de ellas las tienes abandonadas? piensa en cómo te hacen sentir cada vez que llevas a cabo cada una de ellas. No tienen que ser situaciones complejas, a veces, el simple echo de escuchar una canción, nos lleva a recordar momentos, personas, que te permiten conectarte y empezar a fluir. Una vez que tengas esta lista, piensa cómo poder disfrutar de ellas a diario, teniendo en cuenta que sean realistas y se puedan conseguir. Te voy a indicar algunos ejemplos que te puedan ayudar a hacer estas relaciones:
- Si te gusta el ciclismo o pasear, para ir a trabajar puedes sustituirlo por el coche.
- Si en tu trabajo te permiten escuchar música, ponte tus canciones preferidas.
- Llama más a menudo a esa persona y queda con ella, da igual el día que sea, no esperes al fin de  semana.
- Si disfrutas con algún deporte pero tienes que estar con tus hij@s practica ese deporte con ell@s.
Seguro que de tu lista podrías llevar a cabo muchas e introducirlas en tu vida diaria, si no puedes, reflexiona acerca de tu estado, cómo vives y si quieres seguir viviendo así, desconectado, sin fluir. Quizás es el momento de empezar a cambiar, alomejor ya lo tenías en mente pero te cuesta dar el paso, adelante, sal de tu zona de confort, atrévete, deja que fluja, conéctate.
 
Ánimo con el nuevo reto! Hasta la próxima!




lunes, 29 de febrero de 2016

Echar el freno.

Suena el despertador, corre, desayuna, arréglate, l@s niñ@s, vístel@s, los bocadillos, haz la cama, se hace tarde, no llegas, corre! ¿dónde dejaste el coche? las llaves, no las encuentras, empiezas a sudar, tu corazón se acelera, encuentras las llaves, arrancas, ¡vaya que tráfico!llegamos tarde, ¡qué horror! ¿y es@ que hace?¿por qué te paras ahí? ¡¡corre!! ¿no ves que tengo prisa?le pitas, te enfadas, se te escapa algún que otro insulto...llegas al colegio, al puesto de trabajo, tienes que aparcar y parece que no hay sitio, tu corazón palpita cada vez más, tu cuerpo empieza a arder, comienzas a sudar, tienes ganas de chillar, tus pensamientos se turbian, se vuelven oscuros, empiezan a desencadenarse situaciones horribles durante todo el día, el ambiente de trabajo está tenso, ¿qué le pasa hoy a la gente?, todo te molesta, llegas a casa por la noche, por fin y proclamas: ¡he tenido un mal día!

Hola bloggers! hoy voy a hablar de la autoregulación, una de las habilidades de la Inteligencia Emocional. Es posible que en alguna ocasión te hayas sentido así, que hayas tenido la sensación de tener un mal día, de que todo estaba en tu contra, y por más que hicieras no podías salir de ese bucle de irritabilidad, negatividad, nerviosismo, etc. En los tiempos que corren parece ser que el estrés es un hábito completamente normal y asociado al rol de trabajad@r, padre o madre de familia, cuidad@or de un familiar, etc. Está tan integrado en nuestras vidas que nos parece una respuesta común y nos resignamos a continuar viviendo así. El otro día daba un paseo y no tenía prisa por llegar a ningún sitio, pero el ritmo con el que caminaba era casi como el de correr, me paré y pense, ¿a dónde vas así? echa el freno Alba, pasea tranquila, respira, disfruta el paseo. Así me inspiré para escribir este post, estamos sobrecargados de tareas, las demandas externas son superiores a nuestras capacidades, por este motivo aparece el conocido estrés. No es más que una respuesta de nuestro organismo que hay que atender, nos avisa que así no podemos continuar, que hay que frenar, estamos exigiéndonos más de lo que podemos abarcar. Es necesario respetar nuestro tiempo, no sólo durante el fin de semana, ¿cuánto tiempo al día lo dedicas para ti mism@?, a veces es complicado conseguirlo pero eso significa que no es tu prioridad. Establecer prioridades es fundamental para el equilibrio psicológico y emocional, no cargues con todo y reflexiona si lo que haces es prioritario. A veces, es necesario pedir ayuda, delega a alguien tareas, no te sobrecargues, no puedes con todo, aunque creas que sí, llegará un día en que tu cuerpo diga ¡basta!
En muchas ocasiones se nos presentan contratiempos que no podemos controlar, como un atasco, colas en el supermercado, una persona nos atiende lentamente, etc. Aprovecha este momento para respirar, ser consciente de tu cuerpo, vivir el presente, piensa que no puedes cambiarlo, por mucho que te enfades, ponte una buena canción en el coche, canta, entabla conversación con el de detrás de la cola del supermercado o fíjate en esa persona que te atiende con paciencia, cómo lo hace, seguramente habrá echado el freno. A veces encontrarte con una situación así, ya te cambia el transcurso del día, entras en el bucle de la impaciencia, la negatividad...lo que hay en el exterior es la proyección de tu estado interior, transforma tu estado interior y verás el resultado en el exterior.
Recuerda, echa el freno, respira, atiende prioridades, delega responsabilidades, deja tiempo para ti y no te enfades por cosas que no puedes controlar. 

Ánimo con este nuevo reto! Hasta la próxima bloggers!

 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuando la realidad no es lo que parece

En numerosas ocasiones creemos que lo que pensamos es la realidad, que las cosas son de esa manera, que son  incuestionables  y son una verdad absoluta. Resulta que otra persona ante la misma realidad lo percibe de otra manera, totalmente distinta a la tuya y también le resulta una verdad incuestionable. Surge el conflicto, el enfado y comienza una lucha de poder para ver quién tiene la razón. Es probable que los dos tengan razón, pero el esquema mental de cada uno funciona de manera diferente, debido a las experiencias personales previas, creencias, distorsiones cognitivas, valores, emociones… El estado emocional de una persona le condicionará a percibir la situación de una manera y si revive una situación parecida desde otro estado emocional su percepción será también distinta, por eso es importante tener en cuenta ciertos aspectos para que nuestras respuestas sean más adaptativas y flexibles.
Hola bloggers hoy voy a hablar de la generación de conflictos interpersonales, debido a los “mapas” mentales de cada persona. En PNL existe una presuposición que dice: “el mapa no es el territorio”, pues bien esta presuposición me viene muy bien para introducir este post, las personas a lo largo de nuestra vida, vamos formando un mapa mental, en base a las experiencias que vivimos, a partir de cada experiencia hacemos una valoración e interpretación y vamos incorporando a nuestro mapa, creencias, opiniones, valores, emociones… Las personas vivimos experiencias distintas, crecemos en distintos entornos, los sistemas familiares también son diferentes, con diferenciados valores y sistemas de creencias, por lo que almacenamos la información de distinta manera.  Además, recibimos a diario millones de estímulos de información y almacenarlo todo es imposible, no tenemos la capacidad de hacerlo, por lo que nuestro cerebro selecciona una parte de la información. Así es como se va creando nuestro mapa, por lo tanto existen tantos mapas como personas en el mundo, entonces ¿Cuántas realidades existen?
Cuando surge un conflicto el primer paso a dar es dirigir tu estado de irritación o enfado a un estado de calma, te puede ayudar contar hasta 10, centrarte en tu respiración o incluso dejar la conversación para otro momento, cuando nos encontramos en un estado irritado será difícil conectar con la otra persona y llegar a una solución. Una vez que sientes que estás en este estado de calma es importante aceptar que tu mapa no es el territorio, tengo que tener en cuenta que existe el mapa de la otra persona con la que surgió el conflicto. Este paso te permitirá cambiar de perspectiva e intentar entender lo que quiere decir la otra persona y como está interpretando la situación. En este paso es necesario averiguar qué intenciones tiene cada persona, qué necesita, qué percibe, a este proceso se le conoce como escucha activa, atender a lo que dice la otra persona sin juzgarle, sin reprocharle e intentando entenderle. Cuando tenemos estas necesidades en cuenta, es probable que hayas sido capaz de empatizar con la persona y tu pensamiento y actitud se vuelva más flexible.
Ahora estarás preparado para encontrar una solución, ambos sabéis y comprendéis la realidad del otro, llegar a un acuerdo resultará más fácil. Gracias a los mapas de cada uno podréis crear una infinidad de alternativas que se adapten a las necesidades de ambos. A veces pueden surgir resistencias, puede ser complicado entender a la otra persona ya que las diferencias entre los mapas pueden ser muy grandes. Cuando esto suceda piensa esta situación: Si yo tengo un 99% de razón y la otra persona un 1%, voy a intentar comprender este mínimo. Por poco que puedas entender intenta localizar este porcentaje.
Para poder entender mejor el proceso piensa en el último conflicto que hayas tenido, especifica todo lo que pasó, cuando empezó y porqué, las partes implicadas, las actitudes de cada uno, analiza cada detalle de lo ocurrido. ¿Cuáles eran tus pensamientos? ¿Creías que tenías tú toda la razón? ¿Tuviste en cuenta el mapa de la/s otra/s persona/s?¿Cómo era tu estado emocional, hablaste desde la calma y la serenidad? Intenta descifrar cuáles eran tus intenciones, necesidades o percepciones y después intenta hacer el mismo proceso con la otra parte. ¿Tienes las intenciones de ambas partes? Si es así, intenta comprender y aceptar el mapa de cada de uno. Si te cuesta, acuérdate del 1%. Si has sido capaz de ponerte en el lugar de la otra persona, enhorabuena seguro que tu percepción del problema ya ha cambiado. Ahora piensa en alternativas, ¿qué soluciones pueden cubrir las necesidades de ambos? Seguro que si lo compartes con aquella/s persona/s que tuviste el conflicto pueden salir más opciones, escoged la opción más viable y analizar los resultados, si esa opción no funciona, no pasa nada, escoged otra y así sucesivamente.
Querer, es poder.
¡Ánimo con este nuevo reto, hasta la próxima!

miércoles, 27 de enero de 2016

El autoconcepto. Pautas para saber quién eres.



¿Alguna vez te has parado frente al espejo y te has preguntado qué ves? ¿Te gusta lo que ves? ¿Si tuvieras que explicarle a un desconocido quién eres, sabrías hacerlo? ¿Qué le dirías? ¿Parece algo absurdo verdad? Pues bien, no lo es. Cuántas veces nos miramos al espejo, no nos gusta lo que vemos y como consecuencia nos sentimos mal. En cuántas ocasiones nos han pedido que hagamos una descripción de nosotros mismos y no sabemos qué decir o nos cuesta arrancar. En cuántas ocasiones no sabemos qué nos pasa, nos sentimos decaídos, sin rumbo, ni dirección, tu autoestima se deteriora y no te permite autorealizarte.  Es posible que tu autoconcepto sea pobre, que le falte información, a veces creemos que nos conocemos y es posible que todavía te queden muchas cosas por descubrir de ti mismo. Hoy voy a exponer una pequeña guía para aprender a conocerte.

Hola bloggers! Lo que voy a plantear hoy es un gran reto, se trata de descubrir quién eres, de aceptarte y de cambiar aquello que no se ajusta a lo que quieres conseguir. No es tarea sencilla pero es abrirte paso a nuevas expectativas y una nueva forma de mirarte. Para entender el proceso es importante que sepas el significado de algunas palabras clave. El autoconcepto es la imagen que tienes de ti mismo, es la descripción de quién eres, de manera global. Dentro de éste encontramos el autoconomiento como el nombre indica, el conocimiento de uno mismo, todo lo que sabes de ti en función de los roles que tengas en la vida, conocer cómo eres como madre o padre, como herman@, como compañer@ de trabajo, etc. Otro aspecto importante que se encuentra dentro del autoconcepto es la autoestima, en la sociedad aparecen sesgos en su interpretación, la autoestima no es verse guapo o feo, quererse o no quererse a sí mismo, engloba muchos más aspectos. La autoestima es una parte del autoconcepto que hace referencia a la aceptación de tus características, tanto si te gustan como si no. A partir del autoconocimiento detectas tus habilidades y debilidades, tu autoestima se encarga de aceptar o rechazar estos rasgos, una persona con una alta autoestima acepta todo lo que es en su globalidad, sabiendo que tiene cosas buenas y no tan buenas. Lamentablemente hay cosas que no podemos cambiar, pero otras sí, por lo que si tu autoestima no es buena, conoce aquello que te desagrada y cámbialo. Finalmente no podemos entender el autoconcepto sin la autorealización, las personas tenemos una meta en la vida, nos marcamos unos objetivos y cuando llegamos a ellos nos sentimos realizados. ¿Aquello que conoces de ti, va acorde con aquello que quieres conseguir? Si no es así, introduce cambios para lograrlo.
Ahora que ya conoces los conceptos vamos a por la práctica. A lo largo de la vida cada uno de nosotros nos desarrollamos en distintos roles, pero podemos clasificar a groso modo 5 áreas de autoconomimiento:

  1.       En el ámbito académico o laboral: lo que sé de mí, la opinión que tengo como estudiante, como trabajador, etc.  Piensa en cómo te definirías, qué cosas te caracterizan en este rol.
  2.      En el ámbito social: cómo te defines en tus relaciones interpersonales, en momentos de ocio, en el gimnasio, etc.
  3.    En el ámbito emocional: piensa en cómo gestionas tus emociones, si sueles expresarlas o no, qué emociones predominan más en tú día a día, etc. 
  4.     En el ámbito familiar: ¿cómo podrías definir tu rol en el ámbito familiar? Cómo te relacionas con tus familiares, cómo te comportas, cuanto rato pasas con cada uno, etc. 
  5.     El plano físico: ¿cómo te describirías físicamente? Si eres una persona saludable, tus aspectos físicos, apariencia, etc.
¿Alguna vez te habías parado a describir estos aspectos? ¿Has descubierto algo o te ha llevado a alguna reflexión? Quizás no tienes mucha información de cada uno, explórate en tú día a día y ves añadiendo características.Ahora entra en juego la parte de autoestima, ¿te gusta lo que conoces de ti en cada uno de los ámbitos? Es posible que ciertas características no te gusten o no aceptes, que tengas una buena autoestima en el ámbito laboral pero que no la tengas tan buena en el ámbito social, o que sea buena en todos los ámbitos menos en uno, hay varias opciones, pero aquello que no te guste y sea modificable, adelante, cámbialo. Cuando te encuentres con algún aspecto que no puedas modificar, acéptalo e intégralo como parte de ti, este rasgo no te define, eres mucho más.

En último lugar queda la autorealización, para conseguirla es importante tener autoconocimiento de ti mismo en las diferentes áreas y que tu autoestima sea buena, si todo va hacia la misma dirección, te sentirás realizado y habrás conseguido alcanzar un buen AUTOCONCEPTO.

Este reto tiene más sentido si puedes hacerlo en un papel y ponerlo en un lugar que puedas verlo cada día, así poder modificarlo y recordarte cada día quién eres y hacia dónde vas, tu autoconcepto es cambiante y sólo tú tienes el poder de hacerlo, no dejes que nadie influya en él, las opiniones ahí estarán presentes pero sólo tú sabes quién eres.

Súmate al nuevo reto, hasta la próxima semana!

 

viernes, 22 de enero de 2016

¿ Por qué nos cuesta alcanzar un objetivo?


Hola bloggers hoy voy a hablar de un tema primordial para lograr cambios y es que antes de querer cambiar hay que plantararse el qué y para qué. Estamos en unas fechas en las que es muy común marcarse nuevos objetivos y es que se dice "año nuevo, vida nueva" pero cuando transcurren los meses, nos vamos dando cuenta de que no estamos cumpliendo nuestros propósitos y las cosas siguen prácticamente igual. ¿Cómo te sientes cuando piensas en ello? Generalmente nos frustramos, desmotivamos y tiramos la toalla.

Vamos a intentar analizar qué pasa y porqué no logramos alcanzar esos objetivos. Marcarse un objetivo no es tarea fácil y es posible que no esté bien definido. A menudo decidimos proponernos algo sin haberlo reflexionado con tranquilidad y habiéndole dado una forma consistente. Es importante hacerlo paso a paso, contra más específico sea, menos nos costará llevarlo a cabo y para intentar verlo de una forma práctica te voy a proponer que pienses en un objetivo, cojas papel, lápiz y lo escribas.

Vamos a empezar a analizarlo:

- ¿Está en positivo? ejemplos como "quiero dejar de fumar" o "quiero perder peso" no están definidos en positivo ya que se centran en lo que no quieres, piensa en aquello que si quieres conseguir como por ejemplo "quiero tener una vida más saludable" o "quiero llegar a pesar X".

- Piensa en si conseguir tu objetivo depende de ti, a veces queremos alcanzar cosas que dependen de otras personas y eso no está en nuestras manos, únicamente podemos modificar nuestras conductas no la de los demás.

- Es importante que el objetivo sea temporal, es decir, que tenga una fecha ya que sino puede resultar vago y confuso. Márcate una fecha que sea realista, acorde con tus recursos y posibilidades.

- ¿Para qué lo quieres conseguir? responde a esta pregunta y date cuenta de si este objetivo tiene sentido para ti, ten cuidado y no respondas con un porqué ya que esto cambiaría su significado. Esta parte es fundamental ya que es la parte motivacional, lo que te impulsa a hacerlo. Aquí esimportante averiguar si este es el único camino que te lleva a conseguir tu "para qué" quizás si no se puede llevar a cabo este objetivo, hay otras alternativas que consigan lo mismo. A veces nos estancamos en que sólo hay una manera de alcanzar lo que nos proponemos pero es posible que existan más opciones, por esta razón hazte la pregunta y explora alternativas.

- Ahora vamos a ver las implicaciones que tendría alcanzar este objetivo. Piensa en cómo cambiaría tu vida, qué beneficios tendrías, si ganarías o perderías. Hay que tener en cuenta si este cambio afectaría a tu entorno, ¿sería bueno para ti y para los demás? Es la manera de hacer un balance y valorar si este objetivo te va a beneficiar.

Uno de los errores que podemos cometer es que el objetivo sea demasiado grande, quizás tengas que empezar con "subobjetivos" objetivos más pequeños que conforme los vayas consiguiendo te vayan aproximando a tu objetivo deseado. Por eso es importante ser realista y saber hasta dónde puedes llegar, no te exijas algo que de momento es difícil alcanzar.

Cuanto más definido esté cada uno de los pasos, más te ayudará. Una vez que tengas todo detallado, léelo y reflexiona. Si estás seguro de que es lo que quieres, adelante, ponte en marcha y trabaja por conseguirlo. Puedes ayudarte con visualizaciones, imaginarte como si hubieras conseguido tu objetivo es una técnica muy potente de la que hablaré en otros posts.
Espero haberte ayudado. Ánimo con tu nuevo reto!


miércoles, 20 de enero de 2016

Inteligencia Emocional ¿innata o aprendida?

La inteligencia emocional una de las habilidades que nos conducen al éxito personal y profesional. Seguramente algunos ya conocéis este término, como bien indica su nombre es un tipo de inteligencia  que nos permite gestionar nuestras emociones y relacionarnos óptimamente con nuestro entorno. Años atrás sólo se le otorgaba importancia a un alto coeficiente intelectual pero dentro de éste no se miden capacidades como el autocontrol, la autoestima, habilidades sociales o empatía por ejemplo, todas ellas muy necesarias para un buen funcionamiento biopsicosocial.
Por suerte hoy en día empieza a aplicarse en los entornos educativos como parte del programa formativo y bien, si desde la más temprana infancia se empieza a educar desde la inteligencia emocional, las probabilidades de éxito aumentan en consideración consiguiendo armonía en las aulas, disminución de la violencia, aumento del autocontrol,etc. Su aplicación también se lleva al sector sanitario promoviendo hábitos saludables, disminuyendo el estrés, aumentando la rapidez de las recuperaciones y también podemos ver actualmente que se aplican programas en el sector empresarial con el objetivo de disminuir el absentismo laboral, promover buenas relaciones con los trabajadores o para aumentar la confianza y la seguridad. A pesar de que el aprendidaje temprano trae muchas ventajas cabe señalar que gracias a la plasticidad cerebral podemos aprender contínuamente, por lo que sí, puedes aprender a ser emocionalmente inteligente desde hoy mismo.
Para empezar a abrir paso es importante conocer una definición asentada de este concepto que fue impulsado por Daniel Goleman:

" Capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados. Lograrlo y compartirlo con los demás." 

La inteligencia emocional se divide principalmente en dos grandes bloques por un lado la inteligencia intrapersonal que es la que se encarga de la gestión de uno mismo, dentro de ésta encontramos el autoconocimiento, la autoregulación y la automotivación. A groso modo esta parte de la inteligencia trata de saber quién eres, la manera en que gestionas tus emociones y la capacidad para poner en la misma dirección tus conductas y objetivos.
El otro gran bloque lo compone la inteligencia interpersonal la cual se encarga de la gestión de ti mismo con los demás, con el mundo exterior. Dentro de este bloque nos encontramos con la conciencia social y las habilidades sociales, la capacidad de ponernos en el lugar de los demás (empatia) y la capacidad de poder comunicarte de una manera eficaz con los demás.
 Ahora que ya he explicado algunas de las bases de la inteligencia emocional, en próximos posts podremos ir descubriendo más cerca de cada una de estas habilidades.
A modo de reflexión, ¿te consideras una persona emocionalmente inteligente?